Como lágrimas en la lluvia

Recuerdos. Somos nuestros recuerdos. Vivimos el implacable presente, ese instante efímero que pasa apresuradamente casi sin darnos cuenta y que muere antes de haber nacido: Ahora, ahora, ahora… Fugaz por definición y del que no quedaría nada si no fuera porque lo recordamos. Si no lo recordamos, no ha pasado. Ha desaparecido como lágrimas en la lluvia. Se ha perdido en el devenir impasible del tiempo.

Ese viaje maravilloso, ese momento mágico, trágico quizá, hermoso, aterrador, divertido… Es como si no hubiera sucedido jamás si no lo recordamos. Porque somos nuestros recuerdos. Somos lo que recordamos.

Y los que se fueron, los que nos dejaron. Aquellos a los que la muerte inflexible ha despojado de sus recuerdos. Esos que ya no son, que lo han perdido todo, viven su pequeña eternidad habitando en nuestros recuerdos. Mientras los recordemos, una parte de ellos permanece.

Ni cielos ni infiernos fruto de la debilidad y el imaginario humano y que tan pingües beneficios han dado a lo largo de la historia a unos cuantos caraduras. Para mi, es en nuestros recuerdos donde habitan aquellos que se fueron. No olvidéis nunca, y permitirles vivir su pequeña eternidad junto a vosotros.

Hoy, me acordé de ti…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Desvaríos, Personal y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Como lágrimas en la lluvia

  1. Thelema Inc. dijo:

    Enigmático. ¿Un mal día?

  2. maugan dijo:

    Un día sensible más bien amigo mío… 😉

Los comentarios están cerrados.